Para votar por correo es imprescindible adjuntar una copia del DNI del votante y enviar el voto por correo postal.
No se admitirán como válidos los votos que no cumplan estos requisitos. Serán nulos los votos entregados a mano en el colegio o metidos en el buzón sin el matasellos de correos.
¿ Cuándo será la votación?
La votación se realizará el día 9 de abril, de 08:45 horas a 18:30 horas.
¿Quién puede votar?
Pueden votar todos los padres y madres incluidos en el censo definitivo, es decir cada padre y cada madre puede emitir un voto.
Aclaraciones varias
A raíz de los numerosos comentarios que habéis hecho en el blog, desde el Equipo Directivo queremos puntualizar varias cosas y responderos a algunas de las preguntas que habéis planteado:
- Con excepción de esta entrada, todas las respuestas a los comentarios las ha elaborado un grupo de profesores, que ha formado una comisión con este objetivo.
- Aunque nuestra intención era, en un primer momento, contestar uno a uno vuestros comentarios, en la práctica nos ha resultado imposible, tanto por el gran número de ellos como por falta de tiempo real para poder hacerlo detenidamente. Os pedimos disculpas.
- Independientemente de esto, el blog ha tenido la función de foro en parte de sus comentarios, lo cual nos parece positivo y representativo de vuestras opiniones ya por sí mismo, sin necesidad de que haya una respuesta sistemática a cada intervención.
- En el colegio tenemos a gala la existencia - desde hace muchos años- de un buen ambiente en la comunidad educativa y nos gustaría que la diversidad de opiniones no llevara a enfrentamientos tan innecesarios como improductivos. Cada uno tiene su idea y todas son respetables y válidas. Nadie está en posesión de la verdad absoluta. Es en la votación del día 9 cuando se decide este tema y dónde se hará visible la opinión que la mayoría tiene, democráticamente y con respeto, como debe ser.
- El único objetivo de este blog es presentar a la comunidad educativa en qué consiste la jornada continua y servir de cauce para que todos podáis expresar vuestra opinión al respecto. Nuestra idea no es enfrentar posturas, sino establecer un diálogo en que cada uno pueda expresar sus ideas, dudas, experiencias o planteamientos sobre el tema tratado. La falta de respeto entre algunos comentaristas y los comentarios vertidos en tono irónico hacia el profesorado por parte de algunas personas nos han parecido inadecuados y fuera de lugar. Por otra parte, éste no es el lugar apropiado para plantear otro tipo de cuestiones pedagógicas al margen del tema ; no tiene sentido.
Desde el Equipo Directivo os agradecemos a todos vuestra participación en este blog.
Un saludo.
Carta de Elisa Lara Campos
Me gustaría comentar mis reflexiones y mi opinión sobre el cambio de
jornada escolar.
En primer lugar, creo que lo que hay que valorar es si el cambio es positivo
para el bienestar y la educación de los niños, por encima de la comodidad de
las familias o de la mejora de las condiciones laborales del profesorado. En este
sentido, querría señalar:
-Como se reconoce en este mismo blog (artículo: ¿existen datos sobre
otros centros?) no existen datos contrastados ni estudios fiables sobre el mejor
rendimiento académico de los alumnos.
Por otro lado ¿es el rendimiento académico el único aspecto importante a
valorar cuando decidimos sobre la educación que queremos para nuestros hijos?
Creo que la respuesta es no. Es verdad que es el dato más visible y el más valorado
por la sociedad actualmente pero no es ciertamente el único importante.
Además en un centro como el nuestro, donde los resultados son ya buenos,
no parece necesario el cambiar todo el funcionamiento del centro por una mejora
en este sentido.
-Por otro lado, las clases extraescolares y actividades en los centros y
en otras instalaciones municipales nunca empiezan antes de las cuatro de la
tarde, con lo que con el horario actual da tiempo de sobra para poder realizar
esta actividades. Los niños que salgan a las dos a comer a sus casas tampoco
terminarán antes de las tres o tres y media con lo cual tampoco dispondrán de
tanto tiempo como dicen.
-El que los niños rinden menos después de comer, lo acabaremos diciendo
también de las dos últimas horas de la jornada continua. ¿Cómo van a rendir igual
al final de una jornada de 5 horas con sólo un recreo de treinta minutos?
Quizá olvidamos que son sólo niños, y que no se puede pretender que
rindan igual todas las horas de la jornada.
-El servicio de orientación psicopedagógica no creo que esté todos los días
en el centro trabajando con nuestros hijos, qué más quisiéramos. En todo caso,
creo que debería ser éste el que se adaptase a los horarios de los colegios y no al
revés.
-El profesorado dispone de tiempo suficiente para poder formarse saliendo
a las cuatro de la tarde. Por otro lado, si hablamos del profesorado, ¿no rendirán
más también ellos si disponen de un descanso a la hora de comer, en vez de tener
cinco horas de clase seguidas?
-También me gustaría destacar la importancia de la inclusión del horario
del comedor como parte de la jornada escolar. Es verdad que cuando se come no
se aprenden matemáticas ni lengua pero sí se aprenden otras cosas igualmente
importantes como a compartir y la importancia de un menú variado. Surgen
conflictos y se aprende a solucionarlos y es el rato del que nuestros hijos disponen
para charlar, jugar y compartir con los amigos.
jornada escolar.
En primer lugar, creo que lo que hay que valorar es si el cambio es positivo
para el bienestar y la educación de los niños, por encima de la comodidad de
las familias o de la mejora de las condiciones laborales del profesorado. En este
sentido, querría señalar:
-Como se reconoce en este mismo blog (artículo: ¿existen datos sobre
otros centros?) no existen datos contrastados ni estudios fiables sobre el mejor
rendimiento académico de los alumnos.
Por otro lado ¿es el rendimiento académico el único aspecto importante a
valorar cuando decidimos sobre la educación que queremos para nuestros hijos?
Creo que la respuesta es no. Es verdad que es el dato más visible y el más valorado
por la sociedad actualmente pero no es ciertamente el único importante.
Además en un centro como el nuestro, donde los resultados son ya buenos,
no parece necesario el cambiar todo el funcionamiento del centro por una mejora
en este sentido.
-Por otro lado, las clases extraescolares y actividades en los centros y
en otras instalaciones municipales nunca empiezan antes de las cuatro de la
tarde, con lo que con el horario actual da tiempo de sobra para poder realizar
esta actividades. Los niños que salgan a las dos a comer a sus casas tampoco
terminarán antes de las tres o tres y media con lo cual tampoco dispondrán de
tanto tiempo como dicen.
-El que los niños rinden menos después de comer, lo acabaremos diciendo
también de las dos últimas horas de la jornada continua. ¿Cómo van a rendir igual
al final de una jornada de 5 horas con sólo un recreo de treinta minutos?
Quizá olvidamos que son sólo niños, y que no se puede pretender que
rindan igual todas las horas de la jornada.
-El servicio de orientación psicopedagógica no creo que esté todos los días
en el centro trabajando con nuestros hijos, qué más quisiéramos. En todo caso,
creo que debería ser éste el que se adaptase a los horarios de los colegios y no al
revés.
-El profesorado dispone de tiempo suficiente para poder formarse saliendo
a las cuatro de la tarde. Por otro lado, si hablamos del profesorado, ¿no rendirán
más también ellos si disponen de un descanso a la hora de comer, en vez de tener
cinco horas de clase seguidas?
-También me gustaría destacar la importancia de la inclusión del horario
del comedor como parte de la jornada escolar. Es verdad que cuando se come no
se aprenden matemáticas ni lengua pero sí se aprenden otras cosas igualmente
importantes como a compartir y la importancia de un menú variado. Surgen
conflictos y se aprende a solucionarlos y es el rato del que nuestros hijos disponen
para charlar, jugar y compartir con los amigos.
Con el cambio de jornada el comedor quedaría relegado a un mero servicio
“extra” para los niños cuyos padres no pueden recogerlos a las dos para llevarlos a
comer a casa.
Otra cosa que me parece importante es que a partir de las tres de la tarde
no haya profesores en el centro, más que los de la junta directiva y un profesor de
apoyo de comedor. Me merecen mucho respeto los monitores del comedor pero
no creo que tengan la preparación necesaria para enfrentarse a un colegio lleno, ni
tampoco creo que se les deba pedir esta responsabilidad.
Para terminar, una reflexión. Se está llevando a cabo este proceso de
manera muy precipitada, intentando resolver todo en 20 días para ajustarse a
los plazos de la Consejería de Educación e implantar el nuevo horario el próximo
curso. Un cambio tan importante en el día a día de nuestros hijos y de las familias
se debería hacer con calma, dando tiempo a todos a informarse y a reflexionar
sobre su conveniencia, no con prisas y plazos que nos vienen impuestos desde
arriba.
Elisa Lara Campos
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)